Culpa-mujer/mujer-culpa

¿Dónde se puede vivir sin culpa?

Ella, después de más de treinta años, todavía sentía culpa.
Y no una culpa medio desfigurada, suavizada por los años. No. Era una culpa atroz, corrosiva que la seguía día y noche como una sombra. Allí, cada vez que se daba vuelta, estaba la culpa. Si no fuera por ese agobiante preámbulo que era acostarse, dormir sí era un alivio. Apoyar la cabeza en la almohada, cerrar los ojos y esperar el sueño: un generador de culpa. Un purgatorio. La mente se revolvía ante cada hecho de su pasado. Una vez que entraba en la fase profunda del sueño, venía el olvido. ¡Qué hermosa palabra! ¡Cuánta tranquilidad que hay en el olvido!
Tantos años pasaron, y la culpa seguía.
Y no una culpa puntual, sobre un hecho específico. Era una culpa universal que lo abarcaba todo, desde lo que hizo y lo que no hizo. Como se vestía, lo que comía, lo que decía, lo que leía, lo que elegía. No, lo que elegía no. Porque casi nunca lo hacía. Iba así por la vida dejando que los otros escogieran por ella.
Hace más de treinta años, casi cuarenta, que la culpa crecía.
Y no una culpa cuasi dormida que uno podía acurrucar en una parte del cuerpo y lidiar a su antojo. No. Era una culpa viva de la cabeza a los pies. Una culpa que le decía que ella era la causante de toda la infidelidad de los que la rodeaban. 
Y ella que pensaba que había escapado a eso de ser mujer. Todos esos años tratando de no parecerse a la Mujer, así con mayúscula —aunque suene cursi, porque ser mujer de por sí, en ese entonces era cursi—. Ella creía que había algo de masculino en su ser, que se podía salvar porque no soñaba con estar embarazada, porque los niños no le daban ni fu ni fa, porque no le importaba una casa linda y limpia. Se creía que esa definición de mujer-culpa/culpa-mujer no la iba a tocar. Tal vez un rasguño pero nada más. Era inmune —en su cabeza— a la culpa. Se equivocó.
Y ahora, después de treinta años, la culpa ha crecido como una bola de nieve. Es más grande que ella, que todo lo que la rodea.

¿Dónde se puede vivir sin culpa?
¿Se puede vivir sin culpa en el cuerpo de un hombre?
Los ochenta, a veces, eran una mierda.


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